
The Last Stand de Dawn of War 2 es el MOBA cooperativo que el comp-stomp debería haber sido
The Last Stand de Dawn of War 2 convirtió el insípido comp-stomp en una acción cooperativa tensa y centrada en el trabajo en equipo, y aún es fácil encontrar partida 17 años después. El modo sobrevive gracias a reestrenos y a una base de jugadores dedicada.
Comp-stomp suele ser la opción habitual cuando se mezclan amigos casuales y veteranos de RTS: cargar en un mapa contra la IA, unirse en equipo y aplastar a los bots. Suena bien, pero la mayoría de las IAs en los RTS o fingen ser humanas o hacen trampas, y sin una amenaza real no hay improvisación ni pánico, que es lo que hace divertidos los RTS. The Last Stand de Dawn of War 2 solucionó eso convirtiendo la cooperación en algo más parecido a un MOBA: cada jugador controla una única unidad comandante y debe sobrevivir oleadas de enemigos mejorados, lo que obliga a un trabajo en equipo real y provoca momentos tensos. El modo se lanzó como The Last Standalone en Steam en 2011, aunque esa versión ya no está disponible. Hoy en día la forma más fácil de jugar es Dawn of War 2: Anniversary Edition, un relanzamiento de 2024 que devuelve el modo a la rotación.


