
Crysis 2 flaquea, pero clava la destrucción de forma espectacular
Crysis 2 tropieza con una IA débil, una historia enmarañada y niveles más pequeños, pero su representación de un Nueva York devastado es un triunfo. Abrazar el tema de la obliteración del juego revela momentos que a veces superan al original.
De los archivos: esta historia se publicó originalmente en PC Gamer (UK) n.º 279. Reinstall repasa la historia del juego en PC; aquí Rick revisita Crysis 2.
Crysis 2 se equivoca en muchas cosas: su IA suele ser estúpida, la trama es enrevesada, los personajes son cliché, y unos entornos más cerrados junto con un nanosuit limitado frenan la jugabilidad emergente que hizo especial al primer juego. Muchas de las decisiones de Crytek para la secuela resultan desconcertantes. Sin embargo, lo que hace excepcionalmente bien es la destrucción.
Desde un inicio comedido hasta un final apocalíptico, su Nueva York arruinada es una clase magistral de ficción sobre desastres. Si aceptas la obliteración en lugar de resistirte a ella, algunas partes de Crysis 2 pueden resultar incluso más satisfactorias que las del original.
Juegas como el marine estadounidense Alcatraz, que en cuestión de minutos pierde a la mitad de su pelotón frente a los Ceph, queda gravemente herido y recibe la misión de Prophet de salvar Nueva York. Crytek centra la historia en el nanosuit, que de forma progresiva sintetiza una cura para el virus alienígena, mientras que Alcatraz aporta principalmente la movilidad para impulsar las acciones del traje.


